Cerca de Navidad, y la obesidad se dispara

Aunque hace tiempo que ya podemos ver en comercios y grandes superficies algunos productos propios de la Navidad, es principalmente en este mes cuando se empiezan a realizar las compras navideñas, aprovechando precisamente que ciertos productos tradicionales están más baratos ahora que en plena época de fiestas. Por eso, ahora es buen momento para empezar a hablar de un tema que se repite cada año por estas fechas, que los expertos explican una y otra vez, y que los medios de comunicación no dejan de traer a colación para darnos recomendaciones saludables sobre ello.

¿Y cuál sería ese tema tan recurrente? Por supuesto, las comilonas en Navidad. Para nadie es un secreto que las países desarrollados tienen un buen problema con la obesidad de sus ciudadanos, y además tenemos la habilidad de inventar una y mil festividades en las que las reuniones de familiares y amigos se rodean de mesas llenas de alimentos, deliciosos todos, pero a cual menos saludable. O quizá alguno que otro sí que en realidad podría llegar a serlo, si no nos dedicáramos a comerlo en cantidades indecentes, jeje. Como sea, nos hemos acostumbrados a ver a gente con sobrepeso a nuestro alrededor, e incluso parece que eso es lo que nos gusta ver reflejado en todo lo que nos rodea; y si no nos gusta, al menos no nos resulta repulsivo ni extraño, como demuestran bien a las claras las webs de porno online, donde los videos de gordas follando cada vez son más visitados. ¿Nos están cambiando los gustos y ahora nos van las mujeres obesas, o realmente seguimos buscando lo que estamos acostumbrados a ver cada día? A saber cuál es el misterio.

Pero, como sea, estamos ante un problema difícil de erradicar, aunque ya os digo que estas fechas son las perfectas para hacer examen de conciencia y dar ciertas señales de alarma; claro que si ya nos hemos pasado comiendo todo el año, poco se puede arreglar porque por un mes aproximadamente nos reprimamos de ciertos alimentos, y dejemos un poco de lado las comidas copiosas. Pero bueno, más vale eso que nada, aunque lo ideal sería mantener una dieta saludable siempre, no precisamente por cuestiones de peso, sino por nuestra buena salud en general. Y si esto ya es un problema en la gente de mediana edad, no te quiero ni contar si nos vamos a las personas de edad más avanzada.

Y es que la obesidad en la tercera edad es realmente muy contraproducente, y muy difícil de ya no de erradicar, sino de incluso mejorarla un poco. Hay, por supuesto, tratamientos, consejos, dietas… que pueden paliarla, y que siempre deben estar bajo la supervisión médica, ya que a ciertas edades lo normal es tener alguna otra dolencia, como resultado de esa obesidad o simplemente por otras cuestiones; y siempre es necesaria la vigilancia de un profesional, que guíe y en cualquier caso prescriba cualquier medicamento. Debemos alejarnos en esas edades de las famosas dietas milagro, o de productos con fama de servir como devoragrasas, inhibidores de apetito e incluso como diuréticos, haciendo caso a cierta fama de que sirven para perder peso por nuestra cuenta.

Y es que es posible disfrutar de una Navidad en familia y con los alimentos tradicionales que tanto nos gustan sin que eso acabe resultando un problema para la salud. Simplemente hay que intentar consumirlos con moderación, intentar evitar ciertas horas cuando las digestiones pueden ser más pesadas, y por supuesto complementarlo con algo de deporte ( a veces un paseo diario, o simplemente intentar realizarlo dos veces al día, puede ser de gran ayuda para este objetivo).