Internet, la revolución que nadie esperaba

La red de redes, más que ser un medio más de comunicación y difusión, se ha convertido más bien en “el medio“, un contenedor de noticias y actualidad al que pocos pueden hacer la competencia, y que cada día tiene más usuarios en contra de los otros medios tradicionales. Pocos podían imaginar que esto pasara cuando este invento llegó a nosotros a finales del siglo pasado, algo que en principio era una herramienta para organizaciones gubernamentales y empresariales, pero que cuando llegó al consumidor provocó una revolución que aún cuesta creer y que en realidad aún no se sabe muy bien hasta dónde podría llegar.

Pero como el resto de medios que los humanos usamos en nuestro día a día para comunicarnos, Internet no es algo perfecto, pues ha sido hecho y se desarrolla gracias al trabajo de las personas, que, por supuesto, pueden cometer toda clase de errores. Mucho se habla en estos días de una red social que ha sufrido gran pérdida de datos de sus usuarios, y es que uno de los principales problemas de la red son sus fallos de seguridad; esto son cuestiones técnicas, pero por supuesto también los que usamos el ciberespacio tenemos nuestro grado de culpa, a veces proporcionando de forma virtual más información privada de la necesaria. Así, en cualquier grieta que se produzca en los sistemas de seguridad, pueden conocerse cuestiones verdaderamente íntima de cualquiera de nosotros, así que no estaría mal un poco de educación en estos menesteres.

De cualquier forma, los fallos aún no han convencido a los millones de usuarios de Internet a dejar de considerarlo como la herramienta más útil y usada para la comunicación, en cualquiera de sus formatos. Así, prensa, radio y televisión se han visto obligadas a subirse al carro de la difusión online, por temor a quedar totalmente obsoletos antes de tiempo (aunque nos tememos que, sin cambios o a pesar de ellos, este puede ser un posible futuro). Ahora no sólo se puede considerar que en internet cualquiera puede verter una información, sino que hay un montón de medios profesionales que se han pasado a su formato virtual, tan válido como sus formatos habituales.

Así, acceder a la red para leer la prensa, escuchar la radio en vivo gracias a la conexión de datos o ver programas o vídeos en streaming se ha convertido en algo cotidiano, y aunque al principio estas actividades no era, digámoslo así, “oficiales“, ahora se accede a todos estos servicios de forma profesional, a veces gratuitos o a veces no, según si hay suscripción de pago, o simplemente una recopilación de datos. Los periódicos abren sus propias páginas webs, los canales de radio emiten gracias a tecnología móvil, y cadenas públicas o privadas dan acceso a sus contenidos a través de la red; algo que en pocos años se ha convertido en algo imprescindible para poder mantenerse en el mundo de la información.

Por supuesto, la experiencia con el ciberespacio nos demuestra que ya no hay vuelta atrás, y por muy sorprendidos que todos en esta área estén con el rumbo que ha tomado la red de redes, no han tenido más remedio que subirse al carro. Si alguna vez los canales de información tradicionales, o incluso otros nuevos que aún no acertamos a pensar, desbancarán a Internet en estos menesteres, no lo podemos saber, ni siquiera imaginar; estaremos aquí para conocer lo que nos traerá el futuro.