Operación bikini, a la vuelta de la esquina

Si tenemos en cuenta las temperaturas y la climatología que tenemos ahora mismo en nuestro país, es difícil creer que estamos en el mes de junio y que apenas faltan dos semanas para la entrada del verano meteorológico, pero así es. Aunque ahora mismo sólo se atreven con las diversiones acuáticas de playa, montaña y piscinas algunos valientes, pronto ese será el deporte nacional, que unido a las vacaciones estivales se convierte en una verdadera revolución cada verano, haciendo que millones de personas se desplacen buscando estos lugares, como si no hubiera entretenimiento en otras partes o realizando otras actividades.

Pues sí, sin ninguna duda la playa, las piscinas y las actividades al aire libre están invariablemente unidas a la estación veraniega; pero si hay algo que también va unido, también de forma invariable, es la llamada comúnmente “Operación Bikini“. No creo que haya nadie que no sepa de qué va esto, pero por si acaso, lo explico: es la obsesión que a todos, hombres y mujeres, en mayor o menor medida, nos entra en cuanto llegan las buenas temperaturas por perder aquellos kilos que nos sobran, temiendo que se muestren al aligerar nuestras prendas de vestir. Por supuesto, no pensamos en eso mientras nos abrigamos en invierno y nos damos comilonas, pero todo es ponernos una blusa ligera, y los michelines empiezan a surgir; entonces, nuestra prioridad es perder esos kilos de más de la forma más rápida y sencilla.

Y justo en la época en la que todo el mundo quiere estar divino de la muerte, llega una noticia un poco sorprendente: en un certamen de belleza femenino, resulta que se van a valorar más las aptitudes intelectuales de las participantes que su apariencia física. No sé si nos estamos volviendo todos locos, y realmente no medimos lo que hacemos con tal de ser políticamente correctos, pero ¿no se trata justamente de premiar la belleza externa en estos concursos? Lo normal sería eliminar el concurso, o al menos quitarle la coletilla “de belleza”; pues con las nuevas condiciones, esto ya no tiene mucho sentido.

Pero ¿de verdad no estamos interesados en saber cuáles son los mejores culos que podamos ver? Y no lo digo por decir, ya que, volviendo al tema de las dietas express ideadas para perder kilos de forma rápida, resulta que cada vez es algo más innecesario, sobre todo para las féminas; porque resulta que se está comprobando que a los hombres, aunque no nos lleguen a gustar las gordas extremas, sí que nos van las mujeres de curvas potentes, en especial las culonas. Al parecer, un trasero bien puesto y con consistencia es una de las partes de la anatomía femenina que más gusta a los señores, y yo, personalmente, estoy totalmente de acuerdo con esa afirmación.

Así que puede ser que uno de los pilares del verano, que obliga a mucha gente a hacer cosas tan poco habituales como andar todos los días varios kilómetros, cuidar la alimentación y apuntarse al gimnasio para además ir, se vaya a convertir en algo totalmente baladí. Porque el problema de hacer todas estas cosas no es que sean inútiles, sino que deberíamos hacerlas parte de nuestra rutina diaria, pues todas son acciones saludables que repercutirían en nuestro beneficio físico e incluso mental. Pero ah, qué queréis que os diga: no creo que haya nada como levantarte en una agradable mañana de principios de junio, abrir la ventana para disfrutar de la agradable brisa matutina, y pensar que ese día que tendrás que llevar ropa ligera, irás marcado/a por un obstinado michelín que, sin saber por qué, ha aparecido en tu vientre; de repente, todo tu mundo gira en torno a eliminarlo antes de tener que ponerte un bañador. ¿Acaso seremos capaces de renunciar a esa costumbre tan estresante?